miércoles, 2 de enero de 2008

Las células madre, el gran desafío de la ciencia

Como conclusión de un workshop del que participaron profesionales de todo el mundo y que se desarrolló en Buenos Aires, destacaron la importancia de reflexionar y crear acuerdos para la investigación y utilización de células madre
La discusión en torno a la investigación y utilización de células madre en terapias clínicas tiene larga data y, según parece, se extenderá por algunos años más, dado que en esta temática se conjugan diversos aspectos. Por un lado el desarrollo de la ciencia y la amplitud de las posibilidades médicas y, por el otro, la ética; todo sin mencionar las implicancias religiosas. Todas estas aristas fueron abordadas en el Workshop Internacional "Regulación de las Investigaciones y Terapias Clínicas con Células Madre", que contó con la presencia de los más destacados especialistas en la materia, y se realizó recientemente en Buenos Aires, bajo la coordinación de la Comisión Asesora en Medicina Regenerativa y Terapias Celulares de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, y el Centro para la Propiedad Intelectual y las Leyes de la Tecnología de la Universidad de Edimburgo. "Todo lo que rodea a las células madre es lo que podríamos llamar 'historia nueva', dado que el campo de la investigación comenzó a desarrollarse a fines de los años 90, gracias al aporte de científicos de la Universidad de Wisconsin y otros de Inglaterra. En la primera época, las células madre se obtenían de los blastocitos o embriones muy tempranos, desarrollados en los primeros días de fecundación. Estas células tenían la potencialidad de constituir un ser humano completo, obteniéndose, además, una alta tasa de reproducción. Gracias a este primer abordaje surgió la idea de llevar este desarrollo al plano de la medicina reparativa, para la regeneración de los tejidos", explicó a Pro-Salud News el doctor Gustavo Sevlever, médico neuropatólogo, a cargo del laboratorio de Células Stem de FLENI. "Al principio, estos embriones precoces se obtenían del descarte de las clínicas de fecundación asistida y eran conservados a -180º en nitrógeno líquido. Pero, con el tiempo, comenzaron a ser manipulados y en ese momento surgió el debate entre tres grupos diferentes: los que se oponían a la investigación, aquellos que estaban a favor y un tercero que sostenía que los avances podían ser utilizados para la generación de copias idénticas o clonación", detalló el especialista quien formó parte del Workshop Internacional como miembro de la recientemente creada Comisión Asesora en Medicina Regenerativa y Terapias Celulares, cuya finalidad es asesorar a la Agencia, así como también a otras áreas del Estado nacional y al público en general, sobre la importancia del otorgamiento de fondos para financiar proyectos de investigación en la materia. Durante las jornadas también se realizó un ejercicio conjunto para fijar las bases de un modelo regulatorio efectivo para Argentina, destacando la importancia del rol de los científicos en la creación de marcos conceptuales para guiar el debate y la generación de información destinada al público masivo. "Al margen de la generación de un consenso o espacio para la discusión, queda el debate ético que no está resuelto para nada y es una cuestión de todos los países. Algunos permiten el uso de células embrionarias, pero en general no se acepta que se concrete la concepción sólo con ese objetivo. Hoy en día, probablemente las células madre embrionarias obtenidas de los óvulos fecundados sean la fuente más importante de investigación si se las toma, se las hace crecer y luego de las deriva a diferentes órganos. Otro de los adelantos o descubrimientos más recientes tiene que ver con un desarrollo de un grupo japonés mediante el cual -con una técnica muy sencilla- cada célula adulta podría convertirse en madre. Eso resolvería la cuestión ética pero restaría determinar si es un proceso aplicable y efectivo", consignó el doctor Sevlever. ¿Qué es una célula madre y para qué se utiliza?Una célula madre o célula troncal es aquella capaz de autorrenovarse mediante divisiones mitóticas o bien de continuar la vía de diferenciación para la que está programada, y por lo tanto producir uno o más tejidos maduros, funcionales y diferenciados. "Hay dos grandes tipos de células madres: las embrionarias y las adultas. Las primeras, que se diferencian de cualquier tipo de tejido, son las que dan origen a los seres humanos a partir de la fecundación de un óvulo; mientras que las adultas están restringidas a un tejido en particular y pueden 'crear' células hijas diferenciadas. Por ejemplo, las de la médula ósea que originan células de la sangre. Las terapias clínicas en base a células madre que se llevan adelante actualmente, se hacen con células adultas no sólo por el costado religioso que cuestiona la manipulación genética de células embrionarias, sino porque además los resultados terapéuticos son muy satisfactorios. La discusión en torno a la investigación y utilización de células madre pasa -dejando a un costado las implicancias éticas- por las diferencias que existen entre un tratamiento clínico establecido y una intervención experimental", indicó, en diálogo con Pro-Salud News el doctor Fernando Pitosi, jefe de laboratorio de la Fundación Instituto Leloir, investigador del CONICET y profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Cuestiones a resolverDe acuerdo con el doctor Pitosi, "luego de haber establecido que el INCUCAI deberá ser la entidad encargada de controlar la utilización e investigación en células madre, con miras al 2008 hay otros temas que falta resolver como el vacío legal que existe con respecto a este tema; pero además, y fundamentalmente, la generación de falsas expectativas que provocan, por ejemplo, que bajo la premisa de que las células madre curan, diversas clínicas realicen ensayos clínicos sin autorización y encima los cobren". "Afortunadamente, esa situación se revirtió y podemos concentrarnos en difundir que hay muchos ensayos clínicos con células madre de médula ósea utilizadas para tratar afecciones cardíacas, es decir que son colocadas en un lugar distinto de aquel en el que están acostumbradas a estar. Finalmente, también resta resolver lo que tiene que ver con la utilización o manipulación de células embrionarias, dejando de lado los antagonismos o posturas opuestas -todas acertadas y con parte de razón- para posicionarnos en un lugar en el cual se privilegie el avance de la ciencia", concluyó el investigador.
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